Los sentimientos

La mayoría de nosotros apreciamos y fomentamos en nuestros hijos la risa, la creatividad y otras formas agradables de autoexpresión. Sin embargo, cuando un niño expresa dolor, rabia, celos, soledad, desilusión o pena, somos propensos a detener el sano flujo de sentimientos, dificultando su desarrollo e interfiriendo en su bienestar emocional.

El llanto, la rabia, la tristeza son emociones inherentes al ser humano y por tanto, naturales, positivas y que necesitan ser expresadas; así estaremos favoreciendo que sean seres humanos que se sepan escuchar a sí mismos y se permitan liberar lo que tenga que ser liberado.

Naomi Aldort y Sonia Rotger

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